LOS HERBARIOS DE PLANTAS SECAS (HORTI SICCI)

 

Un pliego del Herbario de G. B. Triumfetti (1656-1708) con anotaciones sobre cada planta (Biblioteca Casanatense - Roma)

 

El uso de muestras secas para el estudio y el reconocimiento de las plantas comienza a principios del siglo XVI.

Se trata de una etapa importante que representa un desarrollo determinante para el estudio botánico.

Las exhortaciones al examen de las plantas sobre especímenes, antes que en los tratados antiguos, son alabadas por primera vez por el humanista Pandolfo Collenuccio de Pesaró, el cual queriendo hacer conocer algunas plantas a Poliziano (humanista y poeta toscano), le envió las muestras secas que había recolectado en una excursión por el Tirol en 1493. Poliziano, al responderle para agradecerle el envío, le comunicó que también los estudiosos a los que les había mostrado las plantas no compartían absolutamente el método extendido de comunicación científica.

Sólo algo más tarde otros botánicos abandonaron progresivamente los tratados iconográficos para ocuparse directamente del estudio de los especímenes, insistiendo en la exigencia de conservar las recolecciones bajo la forma de material disponible y observable en cualquier momento.

Entre ellos LUCA GHINI (1500-1566), profesor de "Medicina sencilla" en la Universidad de Boloña y después en Pisa, que, además de ocuparse del cultivo de hierbas medicinales en un Jardín, enseñaba a los estudiantes las técnicas de prensado y secado. Continuando de esta manera, el uso de los herbarios de plantas secas se difundió rápidamente entre los estudiosos de la Botánica, italianos y extranjeros, y en los Jardines de las diversas Universidades que progresivamente surgían. En aquel momento fue posible verificar la identidad de las diversas plantas, procedentes incluso de regiones muy lejanas, gracias al cambio entre los estudiosos y recolectores. 

Entre los herbarios de plantas secas más antiguos que aún perviven podemos citar:

- un herbario anónimo, custodiado por la Biblioteca Angélica de Roma, encuadernado por F. Ptrollini de Viterbo entre 1545 y 1550 y erróneamente atribuido a Gherardo Cibo, alumno de Luca Ghini; comprende 4 volúmenes con 978 pliegos en total y 1347 plantas encoladas, numeradas y provistas de un índice alfabético;

- el herbario de Ulisse Aldrovandi, conservado en la Universidad de Boloña, de 1544, formado por 16 volúmenes con un total de 4117 pliegos y cerca de 4760 plantas;

- el herbario de Andrea Cesalpino, custodiado en el Museo de la Universidad de Florencia, formado por un volumen (dividido en 3) de 266 pliegos y 768 plantas encoladas, dispuestas según un preciso criterio sistemático. Tanto Aldrovandi como Cesalpino habían sido alumnos de Luca Ghini;

- un herbario ducal Estense anónimo, cuyo origen está en el siglo XVI, custodiado en la Biblioteca Estense de Módena y formado por 146 pliegos y 182 plantas;

- el herbario de G. Bauhin, conservado en la biblioteca del Jardín Botánico de Basilea donde era docente, también realizado a finales del siglo XVI y constituido por 20 fascículos con un total de 2400 pliegos y cerca de 2000 plantas.

Los herbarios de plantas secas más antiguos constituyen en su mayoría colecciones de carácter personal, representando para los mismos estudiosos un instrumento necesario para el análisis, el cotejo y el reconocimiento de las plantas.

Se presentan bajo la forma de hojas encuadernadas en volúmenes con las muestras directamente encoladas en las hojas. También el etiquetado está inicialmente poco detallado, ofreciendo en general únicamente el nombre común de la planta o, sólo en el caso de los herbarios más eruditos, junto con ellos aparece la descripción de los caracteres botánicos que puedan ser útiles para la identificación (denominación polinomial).

Con el paso del tiempo se preferirá realizar los herbarios en hojas individuales, separadas de modo que se puedan incrementar y ordenar libremente.

También las anotaciones se han ido unificando y haciendo más precisas y detalladas con el tiempo, sobre todo tras la introducción por parte de Carlo Linneo (1707-1778) del sistema de denominación binomial de las especies y de un nuevo método de clasificación de los vegetales.

Un paquete del herbario del siglo XVIII de P.A. Micheli (1679-1737) - Museo Botánico, Florencia

 

Hacia finales del siglo XVIII las etiquetas de las muestras de los herbarios se enriquecen de información acerca de la localidad y la fecha de la recolección, incluso con notas de carácter ecológico, según la modalidad utilizada todavía hoy.

 

 

 

 

 


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