LOS HERBARIOS FIGURADOS

 Herbario figurado del siglo XV  "Theatrum Sanitatis" (Códice 4182 - Biblioteca Casanatense - Roma)

El estudio de la Botánica nace principalmente como actividad de interés médico ligado a la necesidad de dar un nombre y de reconocer las hierbas con acción terapéutica, una necesidad documentada en las obras manuscritas de numerosos autores griegos y latinos.

En el pasado, por herbario se entendía un libro en el cual aparecían en un elenco descritas y dibujadas las plantas, sobre todo aquellas dotadas de propiedades medicinales. 

Entre los herbarios figurados más antiguos se incluye la obra del filósofo y naturalista griego TEOFRASTO (372-287 a.C.) titulada "Historia plantarum", en la cual clasificó cerca de 500 plantas dividiéndolas en grupos basados en su distinto porte (árboles, arbustos, subfruticosos, hierbas) y distinguiendo aquellas espontáneas de las cultivadas.

A este herbario, como reporta Plinio en el siglo I d.C., le siguieron otros muchos, desgraciadamente perdidos en los avatares del tiempo, de autores menos conocidos como Crateo y Diocle, que pasaron el tiempo enriqueciéndose con ensayos de ilustraciones a color.

Una página del códice de Dioscórides

El herbario figurado "Theatrum Sanitatis" del siglo XV

Posteriormente, en el siglo I d.C., el herbario figurado de PEDANIO DIOSCORIDE, titulado De Materia Medica Libri Quinque, representó el mayor tratado de botánica para toda la Edad Media y hasta el Renacimiento. Las descripciones de las plantas (cerca de 600) se reducen a las características exteriores y en algunos casos son inexactas, sin embargo esta obra se distingue de las precedentes (como aquellas de Cratevas y de Sestio Nigro) por una mayor sistemática, de hecho algunos nombres de plantas por él dados aún son válidos como nombres de géneros actuales, como Anagallis y Aristolochia.

La obra de Dioscórides ha sido repetidamente editada y traducida a multitud de lenguas, desde el inglés o el francés, al alemán, al árabe y al persa. Este trabajo de copia estuvo bastante condenado a imprecisiones, superficialidad o libre interpretaciones, dando origen, con el tiempo, a groseras modificaciones que incluso han falseado la iconografía originaria, inventando los caracteres morfológicos hasta el punto de que la planta fuera irreconocible.

La obra originaria de Dioscórides nos ha llegado con dificultad; particularmente notable es el códice denominado Costantinopolitanus, creado en el 512 d.C., obra manuscrita con preciosas ilustraciones conservadas en la Nationalbibliothek de Viena.

Esta modalidad de estudiar, describir y dibujar las plantas, interpretando y modificando, si no directamente copiando, y el conocimiento de los autores clásicos se mantiene a lo largo de mucho tiempo, hasta buena parte del siglo XVI.

El interés y el significado histórico de estos herbarios manuscritos, la mayoría sobre papiro o pergamino, es de indiscutible y excepcional valor.

Conviene, sin embargo, precisar que una descripción botánica científicamente correcta requiere el uso de una terminología técnica especializada que aparece sólo mucho tiempo después, con Linneo, en el siglo XVIII.

Hasta aquel momento las descripciones resultaban breves y en gran parte fundadas en analogías, raramente en caracteres naturales, más bien la mayoría de las veces fisiológicos, mágicos e impregnados de astrología y ocultismo.

Representaciones botánicas en un herbario manuscrito del siglo XV (Biblioteca Universitaria de Boloña)

 

 

 

 

 

Es el caso, por ejemplo, de muchos herbarios inspirados en las teorías de PARACELSO (1451-1493), en cuya Dottrina dei segni sostenía que todas las hierbas escondían un signo oculto de su utilidad por el hombre; así las hojas en forma de corazón tenían el poder de curar las enfermedades cardiacas, la linfa amarilla sanaba la ictericia, etc.

Bajo esta óptica las diversas partes de una planta se representaban con los órganos del cuerpo que podían ser curados.

Próxima a estas obras, que representaban una mezcla de supersticiones y pseudomedicina, aparecieron otras de autores provistos de una cierta preparación científica y de una sobresaliente individualidad, como el alemán BOCK, el belga DODONAEUS y el inglés TURNER, que basaron sus descripciones botánicas en sus observaciones personales directas y no sobre datos tremendistas de textos antiguos. Iniciado hacia la mitad del siglo XV el arte de la imprenta, aparecieron, sobre todo en Alemania, los primeros herbarios impresos (llamados erbari incunaboli).

 

La mandrágora (Mandragora officinalis) como venía ilustrada en un herbario medieval alemán.

 

Se trata de una copia de un manuscrito medieval a su vez derivado, a través de fuentes árabes o persas, de antiguas obras griegas y romanas.

A un lado aparecen las descripciones de las plantas, salvo raras excepciones, resultando carentes e imprecisas; del otro las ilustraciones son progresivamente mejoradas a través de reproducciones xilográficas de apreciable pintura y diseños de artistas.

En 1544, el médico botánico de Siena PIER ANDREA MATTIOLI (1500-1577) publicó en Venecia su herbario figurado Commentari alla Materia Medica di Pedacio Dioscoride di Anazarbeo, en el cual están descritas e ilustradas cerca de 1200 especies de plantas de uso medicinal, como complemento a la obra de Dioscórides, con bellísimas y cuidadas tablas botánicas realizadas con la técnica de sombreado de los artistas Wolfang Meyerbeck y Giorgio Liberale.

 

 

El herbario figurado de Mattioli será utilizado bastante incluso por los botánicos del siglo XVII para la determinación de las plantas.

Otro tanto apreciables, por la precisión de las ilustraciones, hasta el punto de estar reunidas como precursoras del diseño naturalista, son los herbarios figurados de los alemanes BRUNFELS (1488-1534) y FUCHS (1498-1554), y del italiano ALDROVANDI (1522-1605). Este último, con su monumental obra en 360 volúmenes, se puede considerar uno de los máximos protagonistas de la renovación de las ciencias naturales en el siglo XVI.

 

 

Iglesia de San Michele en Bamberga. Destaca el  Erbario a soffitto con representaciones de plantas muy fieles a la realidad (siglo XVI).

 


Página inicial   Qué es un Herbario   La evolución histórica de los herbarios   Cómo se prepara un herbario   El Herbario del Departamento de Botánica