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LA PALMERA DATILERA

Phoenix dactylifera L. (Jardín Botánico de Catania. Foto P. Pavone)

Phoenix dactylifera L.

Esta palmera, muy importante desde la antigüedad, era considerada por los egipcios símbolo de la fertilidad, los cartagineses la estamparon en su moneda y en los monumentos, y los griegos y romanos la utilizaron como ornamento para las celebraciones triunfales. En la tradición cristiana las hojas representan la paz y recuerdan la entrada de Jesús en Jerusalém.

Etimología - El término genérico es un antiguo nombre, ya citado por Teofrasto, con el que los griegos nombraban las plantas de este género; deriva de phoenix = fenicio, porque fueron los fenicios los que difundieron el conocimiento de esta planta. El término específico está compuesto por dactylus = dátil (del griego dactylos) y fero = yo porto, es decir portador de dátiles.

Descripción botánica - Imponente palmera con el tronco muy esbelto, de hasta 30 m de altura, cubierto vistosamente por los restos de las vainas de las hojas caídas. Las hojas, reunidas como máximo en número de 20-30 formando una corona apical, son pinnadas, de hasta 6 m de largo, las superiores ascendentes y las inferiores recurvadas hacia el suelo, con segmentos coriáceos, lineares, rígidos y punzantes, de color verde glauco.

Las flores, unisexuales sobre plantas dioicas, son pequeñas, de color blanco, fragantes, reunidas en espádices axilares de hasta 120 cm y fuertemente recurvadas por el peso de los frutos. Éstos, comúnmente llamados dátiles, son bayas oblongas de color anaranjado oscuro en la madurez, pueden alcanzar los 5 cm de largo en la variedad cultivada, su pulpa es azucarada, y contienen una semilla de consistencia oleaginosa.

Área de origen y zona de cultivo - La Palmera datilera, originaria del norte de África, está ampliamente cultivada en Arabia y hasta el Golfo Pérsico, donde conforma la característica vegetación de los oasis. Se cultiva también en Canarias, en el Mediterráneo septentrional y en la parte meridional de los Estados Unidos.

Cultivo - Es una planta muy sensible a las heladas, crece bien en terrenos de cualquier naturaleza que sean fértiles y estén bien drenados; en las regiones de clima óptimo se cultiva en zonas soleadas y se utiliza mucho como planta ornamental por su porte y su follaje. Para que los frutos alcancen la completa maduración necesitan temperaturas muy elevadas (40ºC) y gran disponibilidad de agua, por lo que a veces constituyen un cultivo de regadío.

Se multiplica por rebrote o por simiente en primavera.

Usos - Los dátiles, por su elevado contenido en azúcares, constituyen un alimento fundamental para la población del norte de África, Arabia y Persia, donde el centenar de variedades que se cultiva tiene fin comercial.