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Sicilia posee una flora bastante rica, con cerca de 3000 taxa diferentes entre especies y subespecies.
Ha sido objeto de estudio desde finales del S. XVIII y durante todo el siglo XIX por parte de numerosos botánicos, entre los cuales podemos destacar a UCRIA (1797), BIVONA-BERNARDI (1806-7, 1813-16), RAFINESQUE (1810), PRESL (1826), TINEO (1817, 1846), PARLATORE (1839, 1844-46), GUSSONE (1827-28, 1832-34, 1843-45), BIANCA (1839-59), TODARO (1845, 1866), TORNABENE (1887, 1889-92), STROBL (1878-87, 1880), NICOTRA (1878-83, 1884-96) y LOJACONO-POJERO (1888- 1909). Las investigaciones florísticas en el territorio siciliano disminuyeron drásticamente durante la primera mitad del S. XX; de los pocos autores que publicaron cotribuciones al concimiento florístico en este periodo se pueden citar a SOMMIER (1906-8, 1922), ZODDA (1898-99, 1928), PONZO (1900, 1902) y ALBO (1919). Sin embargo, un renovado interés ha surgido en los últimos 40 años, sobre todo por investigaciones florísticas conducidas en las pequeñas islas y en algunas áreas concretas de Sicilia por parte de FRANCINI & MESSERI (1956), DI MARTINO (1960, 1963), DI MARTINO & TRAPANI (1967, 1968), FERRO & FURNARI (1968, 1970), GRAMUGLIO et al. (1959), CACCIATO (1950), BARTOLO et al. (1988), etc.
Particular relevancia poseen los estudios taxonómicos realizados en los últimos 20 años, los cuales han concluido en numerosas descripciones de especies nuevas y han contribuido a la revalorización de unas cuantas especies críticas o en peligro. Estos estudios se han efectuado por varios miembros de la Universidad de Catania y de Palermo, además de personas de otras universidades italianas y extranjeras.

Bajo este perfil fitogeográfico, la flora sícula se caracteriza fundamentalmente por el rico contingente endémico y por la presencia de numerosas especies raras o de destacado interés taxonómico.
También es significativa la presencia de especies pertenecientes al elemento centro-mediterráneo, surmediterráneo, mediterráneo-oriental, mediterráneo-suroriental, etc.
Estas especies, de hecho, son el testimonio de la existencia de una antigua relación física que se puede imputar a las vicisitudes paleogeográficas y geológicas que, sobre todo a partir del Messiniense (Mioceno inferior), han influido en la isla y en los territorios circundantes. 

Las especies comunes con el Magreb

Particularmente relevante es un contingente de especies que Sicilia tiene en común con el Magreb y que demuestran la existencia de un pasado de repetidos y prolongados contactos con esta zona del norte de África; a este grupo pertenecen especies como Anemone palmata, Aristolochia altissima, Aristolochia navicularis, Caralluma europaea subsp. europaea, Carduncellus pinnatus, Carex intricata, Cutandia divaricata, Diplotaxis crassifolia, Gagea mauritanica, Genista aspalathoides, Lonas annua, Parietaria mauritanica, Patellifolia patellaris, Periploca angustifolia, Plantago cupanii, Salix pedicellata, Saponaria sicula, Suaeda pruinosa, Vicia glauca, Vicia sicula, Volutaria lippi, etc.

También es significativa la presencia de endemismos estrechamente afines taxonómicamente a otras especies existentes en el territorio vecino que se consideran, por tanto, vicariantes de origen común pero sometidas a un proceso de segregación por el aislamiento geográfico. Éstas se encuentran más extendidas entre las especies de zonas montañosas culminícolas y de los ambientes rupícolas del norte de Sicilia. 

Las especies de origen oriental

Igualmente interesante es un grupo de especies orientales localizadas mayoritariamente en la vertiente jónica de la isla, en el territorio ibleo, cuya presencia se atribuye a las conexiones que esta parte de Sicilia tuvo con el área balcánica y egea. Entre estas especies se encuentran Cardamine graeca, Carex illegitima, Cistus parviflorus, Crocus albiflorus, Ferulago nodosa, Fritillaria messanensis, Platanus orientalis, Putoria calabrica, Sarcopoterium spinosum, Salvia fruticosa, Silene cretica, etc.

Las especies de origen septentrional

Sobre los relieves del sector nororiental aparece bien representado un grupo de especies de tendencia nemoral e higrófila distribuidas septentrionalmente; éstas pertenecen sobre todo al elemento europeo, euroasiático y circumboreal que llegan a Sicilia probablemente durante las glaciaciones y permanecen en esta parte de la isla gracias a las condiciones ambientales marcadamente mésicas. Algunas de las especies son Alopecurus aequalis, Asplenium septentrionale, Carex digitata, Carex laevigata, Carex paniculata, Carex pallescens, Chenopodium bonus-henricus, Epipactis palustris, Equisetum palustre, Juncus compressus, Polygonum amphibium, Ranunculus penicillatus, Utricularia australis, Wolffia arrhiza, etc.

Las especies autóctonas relícticas

Es relevante también el contingente autóctono representado principalmente por especies paleoendémicas consideradas relícticas de la antigua flora terciaria; entre ellas algunas son Abies nebrodensis, Allium franciniae, Anthemis ismelia, Armeria gussonei, Asperula gussonei, Astracantha nebrodensis, Bupleurum dianthifolium, Bupleurum elatum, Centaurea tauromenitana, Chiliadenus lopadusanus, Genista cupanii, Hieracium cophanense, Hieracium lucidum, Jurinea bocconei, Limonium sibthorpianum, Limonium todaroanum, Odontites bocconei, Petagnia saniculifolia, Pseudoscabiosa limonifolia, Rhamnus lojaconoi, Suaeda pelagica, Thymus nitidus, Urtica rupestris, etc.

Territorios florísticos de Sicilia

Por la riqueza y la variedad de especies, y por el elevado contingente endémico (casi un 10% de toda la flora), Sicilia, junto con las islas vecinas y Malta, puede ser considerada como un área florística bien distinta y definible basándonos en criterios fitocorológicos (ARRIGONI 1983). Lo que se ha denominado Dominio sículo.
Las vicisitudes paleogeográficas y las características fisiográficas (topografía, geología, clima) contribuyen, además, a delinear en el interior del territorio siciliano áreas bastante diversificadas bajo el perfil florístico y fisionómico de la vegetación. Es posible, por tanto, distinguir en el interior del dominio sículo unidades fitogeográficas diferenciadas también por la presencia de especies exclusivas, sean endémicas u otros elementos corológicos.




Fitogeografia della Sicilia