torna all'indice Los sistemas montañosos vai all'indice dei territori floristici

Los sistemas montañosos más elevados, con cumbres de 1400-2000 m, se localizan en la parte septentrional y constituyen una dorsal bastante continua que desde Messina se extiende hasta Cefalù. En el seno de esta cadena se pueden distinguir tres complejos principales, Peloritani, Nebrodi y Madonie, de naturaleza geológica variada y diversificada.

En particular, los Peloritani están formados por rocas silíceas pertenecientes al complejo calábrido (gneis, esquistos y granitos), mientras que son escasos los afloramientos calcáreos mesozoicos.
Los Nebrodi están constituidos principalmente por flysh, pero presentan también algunas áreas esquistosas y calcáreas.
Las Madonie, al contrario, presentan una alternancia de calizas y dolomías del Mesozoico, arcillas margosas y cuarzarenitas.

En contacto con la vertiente meridional de los Peloritani y de los Nebrodi se encuentra el edificio volcánico del Etna que, con sus cerca de 3300 m de altitud, representa la cima más elevada de Sicilia.

La parte noroccidental de la isla, comprendida entre Palermo y Trapani, aparece interrumpida por numerosos relieves montañosos, casi siempre superiores a 1000 m, localizados a lo largo de la franja costera más que en el interior. Estas montañas, a veces aisladas, están constituidas por calizas y dolomías mesozoicas. Por ejemplo, Rocca Busambra, Monte Pizzuta, Monte Cammarata, Monte Cofano, Monte Gallo, Monte San Calogero, Monte Erice, etc.

La parte suroriental de la isla está ocupada en su mayor parte por el complejo de los Monti Iblei; éstos están constituidos principalmente por calizas miocénicas que forman amplias tablas horadadas por numerosos valles fluviales, a los cuales localmente se les llama cave. En esta área, sobre todo en las zonas elevadas, hay  frecuentes cuchillas basálticas del Plioceno.

Entre la Sicilia septentrional y los Iblei se interpone una vasta área sedimentaria constituida principalmente por rocas de la serie yesoso-sulfatada mesiniense (acrillas, margas, calcoarenitas, arenas y yesos). Es un área bastante uniforme, con un desarrollo ondulante y fisionómicamente caracterizada por extensas superficies de derrubio surcados por el agua de la que surgen abundantes puntas rocosas de naturaleza calcoarenítica o yesosa.




Fitogeografia della Sicilia